Formas ingeniosas de reducir la sal en tu dieta

Todos conocemos el peligro del exceso de sodio, ¿verdad? Para refrescarte la memoria, los riesgos incluyen hipertensión, enfermedad del corazón y enfermedad renal. ¿Cómo podemos mantener la sal bajo control? ¡Es más fácil de lo que piensas!

Usa condimentos para sabor
Consumir menos sal nos da la oportunidad de ponernos creativos en la cocina. Intenta sustituir la sal por vinagre, ajo, cebollas, hierbas, nuez moscada y cualquier otro condimento que te puedas imaginar.

Cena en tu hogar
Si piensas que pedir una ensalada te protege de toda la sal “escondida” en las comidas de la mayoría de los restaurantes, piensa de nuevo. Según el Wall Street Journal, “incluso los platos que aparentan ser menos salados, podrían ser grandes fuentes de sal.” Si aun no estás convencido(a), piensa en el dinero que te ahorras cuando cocinas (¡en lugar de ir a un restaurante!).

Invierte en una amoladora
Cuando definitivamente necesitas sal, usa una amoladora y opta por sal marina gruesa. Hay quienes opinan que el simple ejercicio de moler sal (en vez de simplemente vertirla), podría darte una idea de cuanta sal estas usando.

Conoce tu consumo
No dependas únicamente del sabor para determinar el nivel de sodio de una comida – ¡podrías ser engañado(a)! Si estás en un restaurante, pregúntale a tu servidor para obtener más información. Si estás de compras, asegúrate de revisar los niveles de sodio del alimento y opta por las opciones menos saladas.

¿Te preocupa tu consumo de sal? ¡Consulta a un doctor o dietista!

Imagen: “Salt shaker”, una imagen de la colección de fotos de L. Marie bajo la licencia de Atribución 2.0 Genérica de Creative Commons.